Si pensáramos así…

El Financiero Edición # 810 del 14 al20 de marzo 2011

Revisando notas para preparar una charla sobre ciencia y sociedad, encontré un pequeño resumen sobre pensamiento y actitudes científicas que me pareció digno de ser compartido con los lectores.

Su autor, un viejo profesor de ciencias, afirma: “Podemos decir que un individuo tiene actitud científica si:

• Busca toda la verdad sin prejuicio.

• Tiene el hábito de basar sus juicios en hechos reales.

• Muestra capacidad para cambiar de opinión basado en nueva evidencia”.

Naturalmente estas observaciones pueden ser objeto de análisis profundos y desde muy diversos puntos de vista. Pero pensemos solamente sobre cuántas cosas podrían ir mejor en nuestra vida cotidiana, como individuos, como país, si esta actitud fuera más común entre todos nosotros.

La búsqueda de la verdad sin prejuicios es claramente algo medular. En cuántas ocasiones vemos cómo se anteponen los prejuicios al juzgar casos o personas, no solo en asuntos legales, sino también en lo político. Es muy fácil creerse poseedor de la verdad, pero es más difícil retarse a confirmar si aquello es así.

El basar un juicio en un hecho real, demostrable y no hipotético, es también algo esencial no solo en la ciencia sino en el impartir justicia, por ejemplo. Pero qué interesante sería que hiciéramos lo mismo en otros temas como la política. Se me viene a la mente las discusiones sobre el TLC con los Estados Unidos, tanto en la Asamblea Legislativa como durante el referéndum.

El tener la capacidad de cambiar de opinión basados en nueva evidencia es esencial en la búsqueda de la verdad, algo inherente a la ciencia. Pero debemos reconocer que esto es algo bastante difícil para muchos humanos. Tendemos a aferrarnos a nuestras ideas y creencias. Nos cuesta aceptar que algo que creíamos cierto y correcto hoy pase a ser lo contrario mañana. Se necesita humildad para hacer esto.

¿Podríamos ser mejores como sociedad si pensáramos así, con al menos un poco de criterio científico?

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