Negocios y ambiente

El Financiero #826 del 11 al 17 de julio 2011

En un artículo en elNew York Times , el Dr. Thomas Lovejoy, una autoridad científica ambiental, plantea varias sugerencias concretas de cómo enfrentar el alarmante problema del calentamiento global. Lovejoy destaca la clara tendencia al aumento de los actuales niveles de carbono en la atmósfera (sobre 400 ppm), al igual que el de la temperatura, que es de 0,75ºC. sobre niveles anteriores. Con tales tendencias, es imposible hablar de que para el 2016 vamos a limitar en 2ºC el calentamiento global. Será mucho más.

Las consecuencias para la humanidad y el planeta serían desastrosas. Para evitarlas, se requiere hacer una “geo-ingeniería”, que por medios físicos factibles ayude a bajar la temperatura ambiente. Aunque necesario, esto sería paliativo: la cura definitiva sería bajar la cantidad de carbono que ponemos en la atmósfera al quemar petróleo.

La forma más eficaz y barata es la que inventó la naturaleza: una siembra masiva de árboles y la regeneración de bosques en áreas degradadas. Pero todo esto debe ocurrir en un entorno que emplea fuentes energéticas limpias y renovables, bajas en carbono que, como indica Lovejoy, ofrecen abundantes posibilidades económicas de negocio.

Cabe destacar que hace pocas semanas, patrocinado por el Banco Nacional y un consorcio nacional de empresas públicas y privadas, se celebró en el país una conferencia de la Fundación Globe, enfocada en los desafíos que plantea el cambio ambiental y oportunidades de negocios.

De hecho, esta conferencia significó un acercamiento entre sectores tales como el gubernamental, financiero, empresarial y el técnico-científico. Si logramos construir una visión de la imperiosa necesidad de solventar este gravísimo problema ambiental, el sector empresarial podrá involucrarse más y mejor en esa economía baja en carbono.

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